Comunicado – Asamblea Plenaria Nº211

COMUNICADO AL TERMINO DE LA ASAMBLEA PLENARIA
No. 211 DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PANAMEÑA

La Conferencia Episcopal Panameña, buscando vivir su misión, está inserta en nuestro pueblo, compartiendo con él alegrías, penas y desafíos, ha celebrado su Asamblea Ordinaria N° 211, del 6 al 10 de enero de 2020, con el propósito de valorar la labor realizada y profundizar en la dimensión social de la evangelización.
Realidad eclesial

A un año de la JMJ y Trienio Juvenil Vocacional

Estamos por cumplir un año de haber vivido en nuestra Iglesia en Panamá la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), experiencia que nos ayudó a descubrir la capacidad de acogida y organización de nuestro pueblo. Fue un momento histórico en el que experimentamos la presencia de Dios, a través de la persona del Santo Padre y de miles de peregrinos de diversos lugares del mundo.
Fruto de esta experiencia ha sido volver la mirada sobre la nobleza y riqueza que tiene nuestra gente y de todo el potencial de nuestros jóvenes, quienes fueron el alma y la alegría de esta JMJ. Los animamos a continuar el camino discipular al que hemos sido convocados por el Señor y a profundizar sobre la identidad y misión del joven en la Iglesia y en la sociedad, para lo cual hemos convocado el TRIENIO JUVENIL VOCACIONAL, como tiempo de gracia y de esperanza, que invita a caminar hacia la Jornada Nacional de Jóvenes en el 2021 y el Sínodo de la Juventud en el 2022.

En el aniversario de este acontecimiento, que marcó la historia nacional y de la Iglesia Universal, se realizará el evento “Celebremos Panamá 2020”, en el Mirador del Pacífico de la Cinta Costera, los días 31 de enero y 1 y 2 de febrero del presente año, a los que invitamos a toda la familia, a vivir la experiencia de comunión y fraternidad con la juventud, durante estos días, como parte de nuestra memoria agradecida a Dios, que a través de la figura del Papa, nos eligió para la JMJ, y a todo el pueblo panameño que abrazó esta Jornada.
Invitamos a todos los jóvenes a participar en el Encuentro Nacional de Renovación Juvenil, que se realizará del 23 al 26 de enero de 2020, en Chitré.

De camino hacia la Asamblea Nacional de Pastoral

Ante los retos que nos plantea la sociedad y la cultura actual, la Iglesia en Panamá se prepara para la realización de la IV Asamblea Nacional de Pastoral. Es el momento de darnos el tiempo para escucharnos y escuchar al Espíritu Santo que nos habla y nos invita a ser una Iglesia en salida misionera, capaz de dialogar con el hombre y la mujer de hoy, para ser testigos de la alegría del Evangelio. Por ello convocamos a todos los católicos a prepararnos para esta asamblea que se realizará en el 2021.

Una conversión ecológica

El Magisterio eclesial nos ha invitado a reconocernos administradores de la Creación, pero hoy pareciera que no hay conciencia y se presta atención a otros intereses, como la explotación minera, forestal o el consumismo desmedido, que amenazan la Casa Común, que en algunas regiones lleva a devastar incluso zonas protegidas. (Sínodo de la Amazonía).
Se hace necesario una formación y toma de conciencia del valor del ambiente para la salud de todos los panameños; de crear una cultura ambiental en la que se defienda el bien de todos, más que los intereses de pocos. Una cultura que promueva un mejor manejo y cuidado de la basura y el consumo; una mejor planificación sobre las infraestructuras que amenazan la cubierta forestal; normas jurídicas claras y que se apliquen para la protección y uso de los recursos naturales; sobre el despilfarro de los recursos hídricos; una planificación ambiental que procure un país más saludable y sostenible para las próximas generaciones.

Por ello nuestra comunidad católica debe implicarse, desde el magisterio de la Laudato Si’ que ilumina y guía nuestra responsabilidad ante la creación, con acciones concretas para el cambio de un estilo de vida que genera deterioro al medio ambiente. No podemos seguir indiferentes ante el grave daño a la Creación, es necesario que la Pastoral del Medio Ambiente sea una realidad que nos oriente y anime a desarrollar comunidades amigables con la Casa Común.

Una iniciativa valiosa, que hemos instituido en nuestro país, es la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana (REMAM) capítulo de Panamá, a la que pueden adherirse todos aquellos interesados en preservar nuestra ecología.

Memoria de Monseñor Fernando Torres Durán

Hemos recordado con gratitud la vida y ministerio de Monseñor Fernando Torres Durán, obispo emérito de Chitré, fallecido el pasado mes de noviembre. Elevamos nuestra oración con la esperanza de que goce de la Pascua de nuestro Señor Jesucristo.

Realidad nacional

Justicia social y distribución más equitativa
Sentimos la urgencia de proponernos un exhaustivo diagnóstico de la realidad social que hemos abordado de manera reiterada en otros comunicados, pero aun hoy las comunidades siguen clamando para que haya justicia social y distribución más equitativa de los bienes, ya que a pesar del crecimiento económico que ha favorecido a un pequeño grupo, sigue excluyéndose a un gran segmento de nuestros hermanos.
Se percibe una profunda insatisfacción al no atender las demandas de la población por mejoras en las condiciones de vida, por un desarrollo integral e incluyente, de modo que, todos tengan acceso a una vida humana y digna. Tras treinta años de reconstruida esta democracia, muchas realidades se han precarizado, causando profundas heridas en un país joven y con gran futuro.
El Papa Francisco durante su visita a Panamá nos recordó: “Cada uno de ustedes ocupa un lugar especial, en la construcción de la nación y está llamado a velar para que esta tierra pueda cumplir su vocación de ser lugar de convocatorias y encuentros, esto implica la decisión, el compromiso y el trabajo cotidiano para que todos los habitantes de este suelo tengan la oportunidad de sentirse actores de su destino, del de sus familias y de toda la nación”. (Mensaje del Papa ante Cuerpo Diplomático, 24 de enero 2019).

Preocupación por la violencia
Acerca del aumento de la violencia en nuestro país, causada por organizaciones criminales, caracterizadas por acciones como: la crueldad, la venganza, la exhibición de poder y la intención de intimidar a quienes son considerados rivales y a toda la sociedad que se siente secuestrada. Es lamentable que esta situación no se haya combatido de manera oportuna y profesional, ya sea por la omisión, la indiferencia, el disimulo o la colaboración de instancias públicas, y de la sociedad. Fruto de todo esto son las bandas criminales, la situación en las cárceles y el aumento de los robos y homicidios en todo el país.

Frente a estos hechos no podemos quedarnos solo en buscar responsables en el pasado y tampoco podemos evadir las responsabilidades en el presente. Recordamos que la lucha contra la delincuencia no debe ni puede reducirse solo a operaciones represivas y punitivas, ha de ir siempre acompañada de un análisis serio de los motivos subyacentes que la originan, así como la concreción de políticas de prevención y seguridad.

Caminos de diálogo
Como Obispos estamos convencidos que es un imperativo moral la necesidad de un diálogo sobre los grandes temas que son fuente de un malestar en el país, que nos permita prevenir un posible estallido social, que impulse procesos de negociación en torno a objetivos comunes y a mantener la paz.
El debate por las reformas constitucionales, nos ofrece a todos los panameños la oportunidad de fortalecer la identidad y la unidad nacional a través del compromiso por construir un Panamá donde todos vivamos de manera digna. Sin embargo, tengamos en cuenta que, una nueva o reformada constitución no es, por sí misma, la solución a los problemas de la sociedad, debe ir acompañada de un cambio en los valores y actitudes de los ciudadanos.

Urgimos que hablen y sean escuchados los diversos sectores de la sociedad panameña. La discusión de las reformas a la constitución no debe ser ocasión para imponer los intereses partidistas, ni de particulares, debe prevalecer el bien común.Fortalecer la familia
Reafirmamos que la familia, fundada sobre la unión del hombre y la mujer, es la base de la sociedad donde se aprende, desde el inicio de la vida a reconocer, valorar y relacionarse con los otros a través del respeto, de un amor gratuito e incondicional, a encontrar sentido y propósito en la vida, a asumir responsabilidades en el bien común. Sin embargo, no todas las familias logran cumplir su misión por diversas situaciones. En una sociedad que implanta una cultura del descarte y la desvalorización del ser humano, apostar por la unidad de la familia es apostar por una fuente inagotable de sabiduría, y por la supervivencia de la sociedad.

Particularmente nos preocupa, la violencia en el ámbito del hogar que se ensaña contra la mujer y los niños; una familia sana será siempre fermento de amor, pero esta realidad -feminicidios y abusos- se nos escapa de las manos y es parte del machismo, animado por el abuso del alcohol- drogas, implantado en nuestra vida cotidiana, y al cual debemos reconocernos como indiferentes y en la que tenemos mucho por hacer.

Nuevos Magistrados
Vemos como esperanzador el que se haya cumplido con el nombramiento de los nuevos Magistrados, llamados ser los custodios de una auténtica y objetiva justicia para nuestro pueblo; los exhortamos a devolver la esperanza y la confianza en la lucha por un cumplimiento de la justicia, donde se respete el derecho y la igualdad de todo ciudadano.
Nuevo Año 2020
Ante un panorama que nos pueda parecer poco esperanzador, exhortamos a todos a vivir con la certeza de que es posible edificar un Panamá, con la conciencia de poner todos de nuestra parte, con alegría y esfuerzo, que nuestro país cuenta con todos. Seguros de que Dios no nos abandona, camina al lado de su pueblo y nos bendice.
Que Santa María La Antigua, nuestra Madre, siga intercediendo por nuestro pueblo y nos ayude a hacer presente el Reino que su Hijo nos confió.

Panamá, 10 de enero de 2020.