México: Así se celebró un año más de la aparición de Cristo en el cielo

Hace unos días se celebró en el estado de mexicano de Jalisco el 171 aniversario de la aparición de Cristo crucificado en el cielo, un acontecimiento que se conoce como el Prodigio de Ocotlán.

Según informa el Sistema Informativo del Prodigio de Ocotlán, las celebraciones comenzaron el pasado 20 de septiembre con la procesión llamada “Entrada de los Gremios”, en la que participaron más de 20 mil hombres por las principales calles de Ocotlán hasta la parroquia El Señor de la Misericordia, donde está la imagen que recuerda el prodigio.

Tras el evento, los varones hicieron un juramento para celebrar cada año mejor el prodigio, como muestra de gratitud por los favores recibidos.

Fueron en total 13 días de fiesta divididos en un novenario, un triduo y el día central de las celebraciones.

El domingo 23 de septiembre estuvo dedicado a los peregrinos y los jóvenes. El sábado 29 llegó a la parroquia una peregrinación de la ciudad de México, el domingo 30 de septiembre fue ofrecido a los Hijos Ausentes y por la tarde del 3 de octubre se llevó a cabo la Entrada de las Familias.

El 3 de octubre al mediodía el Obispo Auxiliar de Guadalajara, Mons. Héctor López Alvarado, celebró la Misa Solemne por el 171 aniversario, en representación del Arzobispo, el Cardenal Francisco Robles.

En su homilía, Mons. López alentó a no solo recordar el prodigio como algo que se trasmite por generaciones sino a “seguir descubriendo en él la actualización del amor misericordioso de Dios y no quedarnos solamente con el conocimiento histórico que se nos ha venido trasmitiendo, sino más bien pasar a descubrir lo que Dios nos pide en nuestra vida interpretando los signos de los tiempos”.

Cuando ocurrió el prodigio, dijo el Prelado, un fuerte sismo había cobrado la vida de 40 personas en el estado de Jalisco. Por ello, la aparición del Señor en el cielo fue una “clara manifestación de la misericordia de Dios, en una circunstancia que se vivía ante las adversidades por aquel sismo, y todo los que se vieron afectados por esta tragedia. El Evangelio de hoy nos enseña también a descubrir el amor”.

“Sin embargo a pesar de que sabemos que Cristo vino para nuestra salvación, parecería que lo olvidamos. El maligno buscando nuestra perdición nos aleja de Dios, Cristo en el Evangelio es muy claro con los apóstoles y les da a conocer cuál es la causa de la condenación del hombre: que la luz vino al mundo y los hombres prefirieron las tinieblas”.

En un video publicado después de la Misa, el Obispo resaltó que “ante lo que estamos viviendo en la Iglesia y el mundo”, es necesario recordar que “el Señor quiere la santidad de cada uno de nosotros”.

“Tenemos que descubrir y vivir la santidad que Dios nos pide y ser misericordiosos con los demás. Hacer las obras de misericordia con los demás”. “Nos toca compartir el amor de Dios ejerciéndolas. Cada uno sabe lo que puede hacer”, dijo.

El prodigio de Ocotlán
El domingo 3 de octubre de 1847, antes de una Misa en el camposanto de la capilla de La Purísima Concepción en la ciudad de Ocotlán, en el estado de Jalisco, más de dos mil personas vieron aparecer en el cielo la imagen perfecta de Jesucristo crucificado.

La aparición duró más de 30 minutos.

En 1911 la Arquidiócesis de Guadalajara aprobó la aparición, conocida como “El Prodigio de Ocotlán”.

Los fieles presentes dieron gritos pidiendo “Misericordia al Señor”, por lo que el Cristo fue nombrado “Señor de la Misericordia”.

Las celebraciones del Señor de la Misericordia comenzaron en 1912, un año después de que la Arquidiócesis de Guadalajara lo aprobara.